martes, 25 de junio de 2013

¿Con eme de qué?

Durante aquellos meses hiciste muchas promesas y yo... yo pensaba que las cumplirías, te ponías tan serio cuando me mirabas y con voz grave me decías "te lo prometo, Laura" que era imposible dudar de ti. Estuviste mucho tiempo sin romper ninguna, me lo recordabas cada día. "Tranquila, te lo prometí, no pasará nada" me decías cada vez que a mí me invadían los miedos. 
No sé exactamente cuántos días pasaron hasta que rompiste la primera, pero fue algo que nunca te tuve en cuenta, te perdoné al instante. Esa promesa... yo la consideraba imposible de mantener, nunca la tomé en serio, siempre pensé que sería yo misma la que te obligaría a romperla. Es cierto, en esto último me equivoqué, y lo agradezco, porque así nunca tuve que sentirme culpable. 
Recuerdo que te pasaste días sin ser, sin estar, sin existir, llorabas y lo admitías, no eras tú, no eras nadie. Creo que te sentías culpable, la culpa me dejó libre a mí para invadirte a ti, que me habías fallado decías, aunque yo nunca lo sentí así. "Tengo que verte, tengo que darte algo, no puedo romper más promesas" y apareciste con rosas rojas, como siempre. Ahora ya no tolero que me regalen rosas rojas, las rosas rojas son tuyas, te pertenecen, llevan tu nombre. Aquel día yo sentí que nunca me había equivocado, decías que me lo habías prometido, rosas rojas a cambio de algo, ahora no recuerdo de qué, y yo ni siquiera lo recordaba, no recordaba esa promesa porque creo que llegó un día en que a mí no me hacía falta que me prometieras nada, confiaba en ti, con los ojos cerrados, en cada palabra que me decías, sin dudas, sin miedo. Aquel día supe que no romperías ninguna más, supe que estarías siempre.
Me equivoqué. Sí, esta vez sí. Después de 19 meses me encuentro de frente con tu espalda. Sí que has roto tus promesas, una a una, poco a poco, haciéndome daño sin que ni siquiera me diera cuenta. Supongo que cuando uno empieza ya no puede parar. Lo que me duele ahora es lo fácil que te ha resultado perderte. Lo que me duele ahora es que la chica de las no-promesas sigue manteniendo la suya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario