viernes, 10 de diciembre de 2010

Em sent com si estés caient d'un precipici sense paracaigudes, sense cap llit elàstic esperant-me al final de la caiguda... I cada vegada veig el terra més a prop.

martes, 7 de diciembre de 2010


¿Cuántos días, cuántas semanas, cuántos meses, cuántas noches te habré buscado por cada rincón, por cada calle, por cada plaza... para que por fin me haya dado cuenta de que el amor, para mí, no es más que mi carcelero?

Y sentarme en la arena y que se me colara en el pantalón, entre los dedos, entre mi mente. Y que el frío envolviera los recuerdos, dejándolos así, por un momento congelados en el mejor momento, en el que no duele y que me invadiera la nostalgia y echar de menos, pero con la certeza de haber vivido, con la certeza de que fui dueña de mi tiempo, de mi vida, de mis sonrisas. Y quedarme así, mientras me invade el olor a mar, mientras se cuela en mis entranyas el sueve ruido de las olas que mecen los recuerdos que allí se han quedado, los deseos de noches de verano y hasta las lágrimas de un conocido o desconocido que dejó escapar allí su dolor. Y dejar mis huellas y marcar la arena con mi nombre, con el tuyo, con el de ellos. Y que aunque las olas borren cualquier rastro, siempre se quede allí mi esencia, quien yo soy, quien quiero ser.