Y resulta que ahora vienes. Vienes yéndote, vienes para avisar de que te vas, así sin más. Sin un porqué, sin un adonde, y dejas, de nuevo, esta sensación extraña que aparece cuando entiendo que los kilómetros existen de verdad. Ahora apareces para decir, tranquilo como siempre, que quizá pasen 2191 días sin el riesgo de encontrate apoyado en la pared o caminando seguro mientras luces esa sonrisa propia de los fuertes.Y te crees con derecho de dejarme sabiendo que ya no vas a mirarme, ni de cerca ni de lejos, y marcharte tranquilo a algún lugar en el que, sin imaginarme siquiera el porqué, algo te espera de nuevo.
Me produce cierta incertidumbre saber que algo vuelve a estar esperando por ti. Me alivia pensar que las armas de alguno de mis sueños, esta vez, no entran en el juego, o eso espero. Pero, de nuevo, me invade esta sensación que no debería si siquiera acariciar las cicatrices que dejaste marcadas en mi piel.
"Я твоя маленька" solía confesarte. Y ahora, por mucho que algunos no lo crean, siento decir que poco tengo de esa pequeña. Hoy no me encojo ni me cubro las espaldas, hoy doy la cara y piso fuerte, como lo hacías tú, como harás dentro de poco. Pequeño gran vencedor, gran pequeño héroe.