martes, 2 de febrero de 2010

No me lo imagino. No me imagino mi cara iluminándose al verle aparecer, no nos imágino dándonos uno de esos besos que pueden llevarte a cualquier parte. No me imagino escribiéndole una carta ni preparándole una sorpresa para demostrarle lo mucho que le quiero. Es que no logro sentarme y tener imágenes de esas que crea mi mente sin necesidad de que le de pie, no logro que mi cabeza se imagine momentos que podrían pasar junto a él por si sola. Las veces que consigo tumbarme y obligarme a imaginar esos momentos no veo mi cara iluminándose ni esa enorme sonrisa que me sale cuando me siento bien. Me lo imagino a él apareciendo y agarrándome por la espalda y me lo imagino preparándome sorpresas y enviándome mensajes y veo su sonrisa, pero no la mia. Veo todo su amor y su cariño, pero no el mio. Porque el personaje que ya pertenece a mi pasado sigue deslizándose por mi mente y sigue ocupando todas las imagenes que mi mente crea sola y con él sí me imagino mi cara iluminándose al verle aparacer y nos imagino dandonos ese beso y a mí escribiéndole cartas y mensajes y preparándole sorpresas para recordarle que le quiero. Y no quiero quererle, odio quererle, lo detesto. Quiero vivir mi presente, mi ahora, mi hoy y que se ilumine mi cara al ver aparecer al que forma parte de este presente, quiero uno de esos besos inagotables con él y quiero poder escribirle cartas o lo que sea, me da igual. Pero no sé si quiero quererle, no sé a quien quiero querer, no sé si soy capaz de querer otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario