domingo, 7 de febrero de 2010

En días como hoy el frío se cuela en mis entrañas y me impide dejar de tiritar, me obliga a buscarte por cada rincón, me condena a no encontrarte. -10, -9, -8, -7 días para permanecer encerrada en casa volviéndo a torturarme, si es que no caigo antes. Y es que no sé que pintas en mis sueños, no sé que pintas en los márgenes de mis libros.
¿Mentí? Quizás, pero a mí misma, haciéndome creer que el frío no volvería, que no anhelaría tu mano caliente en mitad del abismo.
Sobreviviré, aprenderé a eclipsarte, encontraré una estrella que pueda ocultar la luz que desprendes. Encontraré la manera de mantener mi respiración estable y mis pulsaciones al ritmo normal. Sabré que estás bien, entonces yo lo estaré, una manera un tanto idiota para ser feliz, pero eficaz, es mi manera de vivir.
¿Imposible? No, improbable, pero mientas haya media posibilidad entre un millón de conseguirlo vale la pena intentarlo. Conseguiré estar a tu lado sin presiones, quizá ya lo he conseguido sin darme cuenta, estoy casi segura de haberlo hecho.
Si fuera otra persona me diría que he hecho un buen trabajo y repondería que lo sé. He tenido poco tiempo para conseguirlo, pero lo conseguí.
Creo poder decir que por fin estoy bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario