Supongo que eso es lo que hace la esperanza ¿no? Nos mantiene vivos como si fuera un agua que está contaminada, que nos quita la sed, pero también el aire. Eso es lo que hace, primero viene y luego nos abandona en algún sitio que ni siquiera somos capaces de reconocer. Nos muestra la salida de emergencia equivocada, las vías de escape que tan sólo nos hacen dar más vueltas.
Y supongo que eso es también lo que haces tú. Vienes y te vas y no vuelves, pero luego buscas y, claro, siempre encuentras. Me das las ganas y me quitas las oportunidades. Me das aire, pero no me das alas. Palabras y no hechos. Demasiado típico todo. Supongo que fuiste eso, esperanza. Esperanza de nuevo, de feliz, de paz. "90 minutos no puede durar el amor", pero noventa minutos puedo durar yo volviéndome, sólo un poco, loca por ti.
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