Juguemos a decir que no te quiero, que no me quieres. Juguemos a gritar que nos odiamos, a fingir que no nos echamos de menos. Juguemos a decir que no mentias al decir que conmigo no sonries, a decir que no quieres estar conmigo, que yo tampoco quiero. Juguemos a decir que no me muero por besarte, a decir que no quieres volver a verme. Juguemos a gritar que no hubo nada, a proclamar que jamás existió un nosotros. Y, ahora, dime ¿En qué momento mentiríamos y en que momento diríamos la verdad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario