martes, 22 de diciembre de 2009

No te preocupes por mí, estaré bien, puede que ahora no lo esté, sé que llevo demasiado tiempo sin estarlo pero no puede llover eternamente, algún día llegará la paz, el respiro, el tiempo de sentarme y decir: ¡Por fin! Así que no me mires con esa cara, no sientas compasión por mí, sé que la sientes porque te importo, aunque intentes negarlo, pero tu compasión no me sirve de nada. Si de verdad quieres ayudarme no me vengas con charlas ni con esa cara de lástima, ven con esa sonrisa que tanto me gusta, con un repertorio de tus mil tonterías y con toda tu confianza en mí. Demuéstrame que confías, que crees en mí. Abrázame y hazme creer que puedo hacerlo porque eres el único que puede convencerme.

1 comentario:

  1. lo has escrito tú, oh dios me encanta te lo robaré algun dia ehh aviso ajja(L)

    ResponderEliminar